¡Hagamos magia con STHIL!

Vivimos deprisa y los tiempos para el ocio son reducidos, esporádicos y muy variados. Y esto motiva que busquemos fórmulas mágicas para limpiarlo todo rápida, cómoda y eficazmente.

Las Hidrolimpiadoras han revolucionado el mercado de la limpieza particular de jardines, terrazas y espacios exteriores. Y se alzan como las máquinas perfectas para la nueva generación de amantes del jardín.

¿Para qué necesitamos una hidrolimpiadora?

El objetivo de cualquier hidrolimpiadora es facilitar trabajos siempre arduos, como limpiar la piscina después del verano, los canalones exteriores, el suelo de la terraza después de una comida familiar, los accesos al jardín cubiertos de verdín tras el invierno o el coche después de una excursión a la montaña.

¿Cuáles son las principales ventajas?

Nos facilitan la vida al pensar en un accesorio para cada trabajo. Dependiendo del objeto, superficie o zona a limpiar, disponemos de un accesorio correspondiente para que la limpieza sea óptima en cualquiera de los casos y situaciones.

¿Cómo elijo la mía?

Lo principal es saber qué queremos limpiar, cuánto tiempo estimamos que trabajaremos con ella. Así podremos valorar qué presión de trabajo, potencia y caudal de agua vamos a necesitar. Hay infinidad de modelos y marcas.

Claves para cuidar tu jardín durante el mes de febrero

Las tareas de jardinería de febrero consisten en prepararlo todo para la primavera, que aunque no lo parezca está al caer. ¡Preparados, listos… a podar y sembrar!

Plantas de interior

¿Qué tal llevan nuestras plantas la calefacción? Es posible que algunas de ellas estén sufriendo un poco y necesiten una dosis extra de agua o humedad. Es un buen momento para hacerles una pequeña poda, eliminar las hojas secas o eliminar las partes afectadas. La poda drástica solo la realizaremos cuando la vegetación sea excesivamente pobre.

Plantas de exterior, arbustos y árboles

En febrero son los últimos días para plantar a raíz desnuda y es la hora de planificar la forma que tendrá nuestro jardín en primavera y verano. Así, si nos animamos, podemos preparar ya los semilleros de las plantas anuales de verano. Por otro lado, tendremos que proteger a las plantas de las que estamos disfrutando del frío: como siempre podemos protegerlas con un buen acolchado o una tela.

Césped

Dependiendo de la zona en la que vivas, las mínimas deben estar por encima de los diez grados, puedes comenzar a sembrar el césped. Para ello tendremos que preparar la tierra, quitando las malas hierbas y removiéndolo antes de comenzar la siembra. Después, reparte las semillas y rastrilla para incorporarlas al terreno. Riega en forma de fina lluvia, evita pisarlo y vigila que tenga un buen drenaje.

Poda

Al igual que ocurría en enero, aunque cada vez nos queda menos tiempo, tenemos que podar los rosales, realizar la poda de formación y mantenimiento de árboles ornamentales. Respecto a la poda de frutales, realizaremos las labores de formación y fructificación en cuanto pase el riesgo de heladas.

Riego

En caso de que no llueva nada deberemos intensificar los riegos y preparar el abonado de nuestras plantas. En las plantas de interior tendremos que tener cuidado con los amarilleos por falta de riego, aunque también pueden deberse a una carencia de hierro o clorosis férrica.

Huerta

Los cultivos protegidos necesitan ser regados de manera escasa y debemos airearlos en las horas más cálidas. Este mes podemos sembrar tomate, pimiento, calabacín, berenjena, habas, guisantes, sandía, melón, puerros, calçots, perejil, espinacas, cebollas, zanahorias, rabanitos, lechugas, apio, borraja, alcachofas, acelgas, judías y remolacha.